Vagaba por el campo, y en su mente soplaba algo más que el viento del este.
El recuerdo de su madre le golpeaba fuerte, una bofetada que la enviaba al suelo de su mente, al polvo de su memoria.
"No, el tiempo de seguro no cura una mierda"
Viento.
Azotada por sus pensamienos, siguió caminando. Llevaba apenas unos días en la casa de campo que fuera de sus padres, en unas "vacaciones" recetadas por el psiquiátra.
"Descanza, intenta sobreponerte y luego vuelve a trabajar"
"Ja!, ¿se ha muerto su madre ultimamente?, no tiene una puta idea de cómo..." Pláf!
Tan ensimismada iba que cayó al tropezar con la saliente de una especie de "gran roca" en la uniformidad del camino.
"Que manía la mía de seguir cayendo" dijo mientras manzanas y morrones huían hacia la penumbra del pasto.
Lo mejor de estar en el campo, era que nadie se daba vuelta a reirse de un porrazo así.
Se quedó sentada, como una total enferma mirando la nada, hasta que un trueno la sacó del aturdimiento.
Se puso de pie y comenzó a recoger sus cosas, era la tarde de su cuarto día en Tauros y no iba a dejar que el agua la atrapara a medio camino de casa.
Nadie la esperaba con un té caliente cuando llegase.
domingo, enero 03, 2010
martes, diciembre 29, 2009
Verano
El sol emerge de las montañas alejando a la bruma... Es un día de verano que comienza,
un calor burbujeante se acerca.
Se han acabado los trabajos, las reuniones a la sombra de los edificios,
las caminatas al parque durante el descanso.
Se han tomado una pausa nuestras avezadas mentes, y las grises construcciones santiaguinas,
cual punteros de reloj, marcan la llegada del receso y del calor.
Ocupado en mi labor de ocio, se cansa mi alma del mismo aire.
Se cansa mi cuerpo de estar cansado.
Y aparecen entonces mis preguntas y dudas. Y mi mente trabaja cual rumiante tejedora,
en la mas inmensa urdimbre de cristales ensoñados. Confundido por el calor, me embarco en aventuras imaginarias, y escapo hacia la espesura de un bosque lejano...
(respiro)
Robles y Boldos me saludan al pasar, y parece que el sendero se alarga con cada paso.
El viento sopla entre los troncos vestidos de hiedra, y me trae el sonido del agua clara y fresca.
Corro. En mi pecho inflamado aletean sedientas golondrinas, y busco entre el follaje la humedad del río, la corriente refrescante que regala la montaña.
Y me pierdo en la espesura, en la oscuridad del bosque.
Hasta despertar cansado, en el ocio de mi mente.
un calor burbujeante se acerca.
Se han acabado los trabajos, las reuniones a la sombra de los edificios,
las caminatas al parque durante el descanso.
Se han tomado una pausa nuestras avezadas mentes, y las grises construcciones santiaguinas,
cual punteros de reloj, marcan la llegada del receso y del calor.
Ocupado en mi labor de ocio, se cansa mi alma del mismo aire.
Se cansa mi cuerpo de estar cansado.
Y aparecen entonces mis preguntas y dudas. Y mi mente trabaja cual rumiante tejedora,
en la mas inmensa urdimbre de cristales ensoñados. Confundido por el calor, me embarco en aventuras imaginarias, y escapo hacia la espesura de un bosque lejano...
(respiro)
Robles y Boldos me saludan al pasar, y parece que el sendero se alarga con cada paso.
El viento sopla entre los troncos vestidos de hiedra, y me trae el sonido del agua clara y fresca.
Corro. En mi pecho inflamado aletean sedientas golondrinas, y busco entre el follaje la humedad del río, la corriente refrescante que regala la montaña.
Y me pierdo en la espesura, en la oscuridad del bosque.
Hasta despertar cansado, en el ocio de mi mente.
lunes, noviembre 30, 2009
Clara. "En La Puerta".
Su madre acababa de reñirla otra vez. Otra noche en que despertaba agitada y sudada. Otra noche sin dormir.
Su modesto departamento se encajaba en una pequeña torre a orillas del parque. Estaba en penumbras. Apenas iluminado por las estrellas y el naranja característico de la ciudad.
Se sirvió una copa de blanco, se abrigó con su bata de seda y se quedo sentada en el balcón esperando el amanecer.
"No entiendo de estas cosas madre, no entiendo que quiere decir".
Tres copas después cayó dormida en la alfombra; y se internó en la pesadilla recurrente.
Su madre le mostraba una puerta al final de un oscuro pasillo, en lo que parecía una cabaña mal cuidada con olor a gato, y la exhortaba a caminar. El asunto era que no podía, parecía como si sus piernas fueran las de pinocho antes de que apareciera el hada, y se hubieran cortado los hilos. Se quedaba simplemente ahí, tirada, como una muñeca vieja oliendo a orines de gato. Sin poder avanzar. Hasta despertar cubierta de sudor por el intento de caminar, intentando averiguar qué es lo que significaba...
Continuará
lunes, noviembre 16, 2009
Ensoñación
Sueño
En mis manos encuentro
la frialdad de tus labios y
el reflejo de tu sonrisa
se diluye en mi interior
como barca desatada
en la crueldad de la tormenta
Quisiera recostarme
en el jardín de tus ojos, atorarme
en la estrechez de tu mirada, y capturar
la libertad de tus caricias.
Que mis brazos alcancen la plenitud de su fuerza,
y te regalen a las puertas de la muerte.
Que mi dios maldito me abrigue y prometa;
y me regale tu alma y compañía eternas.
Polvo
Un corazón ruega silencio, y en medio de la habitación
escucha otro suspiro...
De las sombras surge la duda;
engorrosamente vestida; y se plasma indolente
en mi voz y en mi retina.
Reconozco el terror en el espejo.
Reconozco los celos de no verte.
Y me vuelco hacia mi alma dormida,
acalorado de ira,
para buscar entre mis sesos destrozados,
el amor que me dejó tu aroma... olvidado en el polvo,
en el reguero de memorias de mi habitación.
lunes, noviembre 02, 2009
Encarnación

El Humo del cigarrillo bailotea con gracia plateada en la penumbra, apenas iluminado por un trozo de vela, por el brillo de la pantalla.
Intento encontrar en este vaivén de ideas, una conciencia limpia. Una corazonda que permita encontrar la respuesta, a una pregunta inconcreta.
Una máscara, la representación de lo que que queremos decir. Una figura que se regodea en la inconsciencia, clamando por expandir su fuerza latente. Una bestia acorralada que de pronto surge de maneras escalofriantes, o incontrolables. Una careta, una vida, la función de una compañía circense en la agobiada vida, una vida que aveces, ni siquiera nos damos cuenta que vivimos.
¿Somos desconocedores de aquellos espíritus escondidos en lo remoto de nuestra biblioteca psíquica? Creo que no.
Cuando debemos elegir un disfraz, ¿pretendemos hacerlo al azar?, ¿quizás tomando en cuenta los colores de la tela o el presentimiento en nuestro interior?
¿Y si lo que nos impulsa es la mascota de nuestra conciencia? ¿Ese ser indomable y silvestre que juega a entrar y salir de nuestros deseos?
Convivimos a fondo con animales y seres fantásticos. Con emociones inhibidas, y acciones condenadas. Un ser encerrado y controlado intentando salir, esa pasión que nos acompaña al dormir, que sale cuando menos lo esperamos.
Te invito a la liberación de tus deseos ocultos. A invertir los papeles que nos repartió la ley y la ética de nuestros padres.
¿Tendrás el valor de encontrarte conmigo?
Una alfombre roja nos llevará a la intimidad de unos "oscars" atemporales, a la oportunidad de ser otro por unas horas.
Atiende el teléfono de tu inconsciencia, y escucha mi pronto llamado.
Atiende la emoción de un encuentro dieferente.
jueves, octubre 29, 2009
Clara
La joven recorre las calles oscuras,
azorada por la fragilidad de su sombra.
Y se pone al cubierto de las miradas ajenas tras los árboles enegrecidos.
Su madre siempre le dijo que tenía dones especiales,
que en sus venas se escondían extraños poderes.
Y ahora, tras su muerte, no dejaba de pensar en ello.
Que sentimiento mas extremo, el de perder a la única persona que tenía en el mundo. La única que nunca la llamó "Clara la enferma".
Giró sobre si misma para mirar por última vez las criptas grisosas. Allá, a unos cien metros, soñaba para siempre el cuerpo de su madre. Se llenaba de gusanos su sonrisa tierna. De tierra se cubría la calidez en sus abrazos.
"Tu camino se aleja del mío, y ya no puedo seguirte" pensó.
Y caminó hacia la plaza de la esquina, tocó el bolsillo de su pantalón, sacó un cigarrillo y lo encendió: "Ahora me toca vivir"...
Continuará...
azorada por la fragilidad de su sombra.
Y se pone al cubierto de las miradas ajenas tras los árboles enegrecidos.
Su madre siempre le dijo que tenía dones especiales,
que en sus venas se escondían extraños poderes.
Y ahora, tras su muerte, no dejaba de pensar en ello.
Que sentimiento mas extremo, el de perder a la única persona que tenía en el mundo. La única que nunca la llamó "Clara la enferma".
Giró sobre si misma para mirar por última vez las criptas grisosas. Allá, a unos cien metros, soñaba para siempre el cuerpo de su madre. Se llenaba de gusanos su sonrisa tierna. De tierra se cubría la calidez en sus abrazos.
"Tu camino se aleja del mío, y ya no puedo seguirte" pensó.
Y caminó hacia la plaza de la esquina, tocó el bolsillo de su pantalón, sacó un cigarrillo y lo encendió: "Ahora me toca vivir"...
Continuará...
Canción de la Noche Perfecta.
Ocupado entre informes y libros
mi cabeza se desgarra en busca de tus besos
La distancia me rodea como un aura constante
de pétalos rabiosos, con ganas encendidas
con ganas de bailarte al son de mis brazas.
Descubro debajo del mantel,
calladito y esquivo, el sonido de mi deseo
que se cuela por dentro y a través,
que recorre el camino de mi sangre humana
hacia el flagelo de mi mente trabajosa
Me recuesto en un rincón oscuro, y te llevo
besando mi pecho desnudo
escondidos en las sombras de la imaginación nocturna
vamos a coger a espaldas del tiempo.
No hay comprensiones mundanas para el amor a distancia
no hay telepatía esotérica capaz de acertar a nuestro pacto,
porque la pasión no sabe
ni de ciencias ni complejos
Porque la carne pide,
y el corazón se queja.
Tu piel será mi alimento esta noche,
que mis besos se encajen en tus muslos apretados
y que tus quejidos engrandezcan el amor de mi ser eterno
Que las estrellas me guíen al tesoro de tu vientre
y encontremos juntos el éxtasis de nuestro encuentro secreto
Que se llene la copa de nuestras esperanzas
y el amor nos envuelva con la alegría del alba.
Mi amor, mi unicornio casi extinto.
Mi ente preferido...
Seras en mí esta noche secreta.
Cerrarémos el círculo esta noche perfecta.
mi cabeza se desgarra en busca de tus besos
La distancia me rodea como un aura constante
de pétalos rabiosos, con ganas encendidas
con ganas de bailarte al son de mis brazas.
Descubro debajo del mantel,
calladito y esquivo, el sonido de mi deseo
que se cuela por dentro y a través,
que recorre el camino de mi sangre humana
hacia el flagelo de mi mente trabajosa
Me recuesto en un rincón oscuro, y te llevo
besando mi pecho desnudo
escondidos en las sombras de la imaginación nocturna
vamos a coger a espaldas del tiempo.
No hay comprensiones mundanas para el amor a distancia
no hay telepatía esotérica capaz de acertar a nuestro pacto,
porque la pasión no sabe
ni de ciencias ni complejos
Porque la carne pide,
y el corazón se queja.
Tu piel será mi alimento esta noche,
que mis besos se encajen en tus muslos apretados
y que tus quejidos engrandezcan el amor de mi ser eterno
Que las estrellas me guíen al tesoro de tu vientre
y encontremos juntos el éxtasis de nuestro encuentro secreto
Que se llene la copa de nuestras esperanzas
y el amor nos envuelva con la alegría del alba.
Mi amor, mi unicornio casi extinto.
Mi ente preferido...
Seras en mí esta noche secreta.
Cerrarémos el círculo esta noche perfecta.
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